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Fortuna y Arte - Historia / La edad de oro del comercio de Castilla

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Gracias a la prosperidad de los mercaderes burgaleses se introdujo en España el arte flamenco • Las grandes familias invirtieron mucho dinero en pinturas, esculturas y edificios

Tríptico de la familia Quintanadueñas (Louvre).

Tríptico de la familia Quintanadueñas (Louvre).

diariodeburgos.es
R.P.B. / Burgos

Una muestra especial de las prósperas y florecientes fortunas que los mercaderes burgaleses amasaron en aquella época dorada se constata a través del arte. No en vano, participaron muy activamente en el florecimiento del arte flamenco, tanto encargando obras artísticas para sus propiedades como comerciando con retablos, esculturas, tablas, tapices y objetos de lujo. Según explica René Jesús Payo, profesor de Historia del Arte y director del Departamento de Ciencias Históricas y Geografía de la Facultad de Humanidades, el mecenazgo de los comerciantes se situó en dos niveles: por un lado, las piezas que ellos encargaban en Flandes y traían a Castilla; por otro, las piezas que encargaban hacer aquí merced a sus fortunas. «Ambos niveles explican la eclosión del arte burgalés».
En este sentido, Payo destaca que es el momento de la gran revolución en el arte medieval en Castilla. «Esa gran revolución se produce a partir de 1440-50, cuando empieza a llegar tanto el arte flamenco importado como los propios artistas flamencos, atraídos por la prosperidad de la ciudad de Burgos. En los siglos XIII y XIV el arte gótico se había fosilizado. A partir del XV todo cambia. La llegada de óleos y esculturas flamencas y de estos artistas será el germen de la Escuela Hispanoflamenca, la de los artistas españoles que están mirando a Flandes».
Sin estos comerciantes, apunta Payo, muchas de las grandes obras artísticas que se conservan hoy en Burgos (y otras muchas que no se conservan) no se hubieran hecho. Tanto en Brujas como en Amberes, así como en Burgos, son muchos los ejemplos plásticos que hoy se pueden contemplar.

En Burgos

La todopoderosa familia castreña de los Gallo acumuló en Burgos numerosas y muy ricas obras que en su mayoría se exponen estos días en la iglesia de San Juan de Castrojeriz, con tablas flamencas y lujosos tapices, además del retablo de la capilla que esta familia se hizo en el templo, donde se representan diez escenas religiosas obra del artista flamenco Ambrosius Benson; de la también castreña familia Castro Mújica se conserva, en la capilla de Nuestra Señora de Castrojeriz, un retablo del XVI; además, fue la que financió la capilla de la Natividad y de los Reyes de la iglesia de San Gil, en la capital; la familia Salamanca, otra de las más importantes, hizo construir la capilla de Santa Cruz en San Lesmes, donde se erigió un gran retablo; la familia Soria será la que financiará la cabecera de San Gil y uno de sus miembros será el artífice de la llegada a la Cartuja de Miraflores de sus lujosas vidrieras; otro ejemplo en Burgos es el de Cristóbal de Haro, comerciante burgalés (será uno de los que, más tarde, finaciará la expedición de Magallanes y Elcano) y que hizo construir su sepulcro en San Lesmes; los Polanco y los Maluenda, también mercaderes de posibles, pagaron la construcción de una capilla-iglesia, hoy uno de los referentes más impresiontes de la capital burgalesa, sobre todo por su impresionante retablo: la de San Nicolás de Bari, que está siendo en la actualidad sometido a reforma.

En Flandes. De la familia Gallo se conservan en Brujas retablos con los retratos de la familia que les hizo el gran artista flamenco Pieter Pourbus, sin olvidar que la gran casa civil, el gran palacio de la ciudad de Brujas, fue la llamada ‘De las siete torres’, propiedad de esta familia de Castrojeriz. Un palacio que todavía hoy se conserva en Brujas es de la familia Pérez Maluenda. En museos y colecciones particulares de la ciudad Belga hay más obras encargadas por los mercaderes burgaleses, como el retrato que Francisco de Salamanca encargó al pintor Pieter Claenissen, o el retablo encargado por Pérez de Maluenda sobre la Cofradía de la Santa Sangre. El Museo Louvre de París conserva un tríptico impresionante que pintó Hans Menlig a instancias de la familia Quintanadueñas.
La muestra ‘De Castrojeriz a Brujas’ estará abierta en la iglesia de San Juan de la localidad castreña hasta el próximo mes de octubre en horario de 10,00 a 14,00 horas y de 16,30 a 20,00 horas.

Fuente: www.diariodeburgos.es

Enlace: http://www.diariodeburgos.es/noticia.cfm/Vivir/20080713/fortuna/arte/1973D0A9-1A64-968D-598C53200AE6ABE0