HomeCulturaCastrojeriz ampliará su oferta al peregrino con el albergue ‘Utreia’
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Nuevo albergue Ultreia
El proyecto del matrimonio formado por José Antonio Medina y Olga Ibáñez se hace realidad tras varios años de rehabitaciones y mejoras
Se inaugurará este sábado 22

Un deseo convertido en realidad. Así explica José Antonio Medina la apertura del nuevo albergue que gestionará junto a su esposa Olga Ibáñez, y que bajo el nombre de ‘Albergue Ultreia’ atenderá a los caminantes a su paso por Castrojeriz. La cita ‘oficial’ será así el próximo sábado 22, en que tendrá lugar la inauguración del establecimiento, aunque estos días se alternan sin problemas la colocación de los últimos detalles, con la llegada de peregrinos que comienzan a llegar con el buen tiempo.

«Hemos hecho muchas veces el Camino y desde hace tiempo queríamos asentarnos y compartir todo lo vivido en estos años con aquéllos que se decidieran a hacerlo, lo que nos llevó a pensar en un albergue», confesó Medina.

Recuerda cómo en febrero de 2011 la idea tomó peso y se acercaron a varias localidades del Camino donde poder dar forma al albergue. Y aunque la idea inicial era ubicarlo por la zona de Huesca- al tener en la actualidad su domicilio en Barcelona-, pudieron más las raíces burgalesas de Olga, lo que les llevó a decantarse finalmente por Castrojeriz.

Fue allí donde tras comprar una casa en febrero de 2012, comenzaron los arreglos de construcción de esta nueva dotación jacobea -en los que no han dudado en contar con empresas de la zona-, para crear un espacio sencillo. «Pero acogedor, donde el caminante pueda descansar, refrescarse, comer algo e intercambiar experiencias con los demás», comentó.

Fuente, lagar, bodega,...

Añade que también quieren dar a conocer todo lo que puede verse en el entorno, «ya que el albergue tendrá una pequeña biblioteca que irá creciendo poco a poco, y donde  se podrá consultar información y libros sobre la comarca y la provincia burgalesa».

El resultado es un albergue con dos plantas de unos 120 metros cuadrados cada una de ellas, en las que varias habitaciones cuentan con diversos bloques de literas -que darían cabida a una treintena de personas-, y otras tres habitaciones con camas de matrimonio y camas dobles, toda ellas con un baño propio.

Asimismo, Medina destaca que los peregrinos dispondrán también de baños con ducha y un pequeño salón de estancia, «con una gran mesa de madera donde se les ofrecerá comida casera y desayuno antes de iniciar de nuevo la marcha», comentó, «además de servir de punto de encuentro entre todos ellos si lo desean». Afirma que a estas dotaciones básicas se sumará también una fuente exterior en la que se instalará un sistema de canalización de agua. «Permitirá que los peregrinos puedan remojarse al llegar y sentarse un poco a la fresca, algo que sobre todo en el crudo verano se agradece».

Una vez iniciada la andadura, Medina confiesa que aún quedan ideas sobre la mesa, entre ellas recuperar la bodega con que cuenta la casa. «Porque también hay un lagar que se encuentra en perfecto estado y funciona, por lo que queremos mostrárselo a los visitantes como parte que es de la labor tradicional rural de la zona», destacó.