AlrededoresVallunquera

Como es fácil de deducir, la palabra “Vallunquera” significa algo así como valle de los juncos y en realidad es así, pues esta localidad se sitúa en un estrecho valle que surca el páramo que se encuentra entre Castrojeriz y Los Balbases, en el que siempre ha habido abundante agua y juncos.

Su historia, aunque seguramente mucho más antigua, se fija a partir de una carta puebla dependiente de Castrojeriz del 13 de febrero de 1702, en el que se le concede el fuero de villa similar al de Olmillos de Sasamón, eximiéndola de contribuciones pero obligándola a restaurar las defensas de Castrojeriz y de su castillo.

De época anterior a este momento data su iglesia románica, fechada a finales de siglo XII, con una bella portada con hermosos capiteles y un ventanal. Los capiteles presentan tallas historiadas con figuras en actitudes diversas en las que se supone se relataban catequesis y mensajes para los habitantes del lugar. El retablo central de la iglesia se debe al escultor Francisco Díez de Mata, autor a su vez de los tres retablos de la capilla de la Virgen del Manzano de Castrojeriz. En esta iglesia se encuentran también algunos fragmentos del retablo principal de la iglesia de San Esteban que se encontraba en la Plaza Mayor de Castrojeriz, la cual desapareció entorno a 1866.

Sus casas son, en su mayoría, de piedra y se encuentran muy agrupadas formando un núcleo compacto. Siempre ha tenido pocos habitantes, llegando a un punto en que tanto descendió su población que fue considerada como granja, siendo atendida tanto por los sacerdotes de Castrojeriz como por los de los Balbases.