CulturaAdeco Camino crea una fundación como vía para atraer nuevas ayudas

Una antigua bodega con su lagar y pajar, ubicada en pleno corazón de la villa, será la futura sede del grupo de acción local Adeco Camino y su Fundación San Antón de Castrojeriz, constituida recientemente y cuyo patronato está compuesto por Eduardo Francés, Ramón Higinio Suárez, Ángel Carretón, Ángel Manso, Cristino Díez y Alfredo Bermejo.
La decisión  de constituir una Fundación tiene mucho que ver con el difícil momento que atraviesan los grupos de acción local tras los recortes de las ayudas que  llegan de la comunidad autónoma. Eduardo Francés no cree que peligre el futuro de los grupos después de 20 años de vida y el trabajo que han realizado en la promoción y rehabilitación del patrimonio artístico y cultural así como en la creación de empleo, a través de la constitución de empresas. Dar  paso a una Fundación supone abrir otra línea de financiación para seguir apostando por ese desarrollo en la comarca Odra-Pisuerga, ya que por la entidad jurídica de este tipo de organismos, pueden ser receptores de donaciones u otro tipo de subvenciones que complemente o sustituyan a las previstas para los grupos de acción local. Y eso que Francés cree que el peor momento ha sido el actual y que partir de 2014, la UE y las administraciones públicas recuperarán presupuesto para estos programas de desarrollo. En todo caso, Adeco Camino  no quiere dejar de trabajar por el medio rural, por la restauración de su patrimonio y los proyectos productivos en las localidades que forman parte de su área de actuación.
Y al amparo de este nuevo proyecto y rumbo, la Fundación ha adquirido el viejo inmueble de la travesía del General Aranda, valorado en 30.000 euros, patrimonio con el que nace, para rescatarle de sus ruinas y construir su sede en la que, además de oficinas, tendrá   una sala para reuniones y realización de cursos de formación. Además se rehabilitará la bodega y el lagar para conservar ese patrimonio etnográfico. Actualmente están en mal estado, pero tienen elementos significativos, como una bóveda de cañón de piedra labrada, mientras que el acceso a la bodega es la típica escalera de piedra. Francés hace hincapié en la importancia de mantener la arquitectura tradicional propias de cada zona y sus elementos constructivos, como adobes, ladrillos, baldosas y tarimas. El inmueble tiene 150 metros de planta.
Esa filosofía urbanística se reflejará en esa obra y en los posteriores cursos que se programarán para poner en valor esos elementos. Adeco Camino ya tiene experiencia en este trabajo, ya que el  pasado año participó en el proyecto ECO-ARQ, seminario internacional que se celebró en Castrojeriz, con 60 participantes de organismos de desarrollo rural procedentes de Francía, Portugal y España, y profesionales de la rehabilitación de edificios para debatir sobre la recuperación sostenble del patrimonio rural. Los miembros de la Fundación están muy interesados en este tipo de urbanismo y darán ejemplo construyendo una sede sostenible, además de que con esta obra darán un cambio de imagen a una zona emblemática de la villa, junto a la residencia de ancianos.