Generales

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Las grandes explotaciones desaparecen, pero muchas personas mayores mantienen su cultivo

Joaquín Santiago
Joaquín Santiago.
Valdivielso
I. Elices / Burgos

Vicente Díez: «No se puede cultivar si hay que venderlo al precio del 98»
Es natural de Castrojeriz, pero estuvo 34 años trabajando en Éibar. Cuando se jubiló, va a hacer ahora 12 años, volvió al pueblo y entre otras cosas empezó a cultivar dos huertas. En una de ellas plantó ajos y a hora saca más de 110 ristras de ajos todos los años. La época buena del ajo en la zona, según recuerda, fue hace 30 años, cuando se instauró precisamente la Feria del Ajo de Castrojeriz.
Pero desde hace diez años es cultivo está de capa caída. «Sí, el ajo chino ha podido tener que ver; los agricultores no pueden mantener su negocio si tienen que vender las ristras al mismo precio que hace una década, eso está claro», afirma Vicente. Pero la decadencia de este producto en la comarca de Castrojeriz está también relacionada con la crisis general del medio rural. Y en ella, los cereales últimamente han demostrado ser los más rentables. «Con los nuevos usos como biocombustibles su demanda ha aumentado y con ello su precio, lo que hace que sea un cultivo muy goloso hoy en día», resume.
Vicente no tiene claro el modo de mantener el cultivo, pero afirma que es difícil que desaparezca teniendo en cuenta que hay una feria anual que se encarga de impulsarlo.
Joaquín Santiago: «Los cereales resultan ahora más rentables»
Joaquín lleva más de 20 cultivando ajos en Castrojeriz. Asegura que el número de pequeños productores, como él, no ha descendido. Muchos son jubilados con pequeñas huertas en las que entre otros cultivos plantan ajos. Cada temporada suele sacar en torno a las 80 ó 90 ristras (entre dos kilos y medio y tres) y la mayoría las vende a la gente del pueblo y alrededores. Son las explotaciones a gran escala las que han disminuido en gran medida la producción. En parte debido «a que los cereales últimamente están resultando más rentables». Y la competencia foránea también tiene la culpa.
El ajo chino «es más barato» pero es de mucha peor calidad. Según afirma, en los supermercados o hipermercados «abunda este tipo de ajo», pero los buenos restaurantes de Burgos y la zona «siguen comprando los ajos autóctonos».
En su opinión, la disminución de este cultivo tiene que ver también con el abandono que está sufriendo el medio rural. «Los jóvenes ya no quieren dedicarse de lleno al campo; los que no lo abandonan no quieren este tipo de cultivo que requiere tanto trabajo y es tan poco rentable», afirma. En su opinión, el ajo no desaparecerá, pero su cultivo se circunscribirá a pequeñas explotaciones.

 

El sorteo de la Bonoloto, celebrado en Madrid, ha dejado en Córdoba 109.409,50 euros, gracias a un boleto de segunda categoría (cinco aciertos más el complementario), que se selló en la capital.

Loterías y Apuestas del Estado han informado de que los números agraciados en el sorteo de ayer han sido 16, 17, 20, 27, 32 y 38, el complementario, el 30 y el reintegro, el 1.

El boleto premiado en Córdoba fue sellado en el despacho receptor número 28.165, situado en el número 21 de la avenida Medina Azahara de la capital, si bien se ha registrado otro premio de segunda categoría, que ha sido validado en la localidad burgalesa de Castrojeriz.

 
Luis Castro, historiador y miembro de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Burgos, cree que el número de víctimas mortales de la represión en la provincia durante la Guerra Civil ronda los 2.500
Foto tomada en Villamayor de los Montes durante la exhumación de su fosa común en 2004.
Foto tomada en Villamayor de los Montes durante la exhumación de
su fosa común en 2004.
Frances Torres
R.P.B. / Burgos

La Audiencia Nacional, a instancias del juez Baltasar Garzón, ha iniciado esta semana la mayor investigación judicial sobre los desaparecidos durante la Guerra Civil. El juez reclama información para la elaboración de un censo de fusilados, desaparecidos y enterrados en fosas comunes desde la sublevación militar del 18 de julio 1936. Se trata de una decisión sin precedentes que podría contribuir a completar uno de los principales objetivos de la Ley de la Memoria Histórica: localizar hasta el último resto sepultado para que pueda ser inhumado dignamente.
Quizás porque desde la capital se lideró el movimiento rebelde contra la República, es popular la creencia de que en Burgos apenas hubo represión; que las víctimas se dieron en otras latitudes. Nada más lejos de la realidad. La coordinadora provincial de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), que lleva años trabajando en la exhumación de fosas comunes con notable éxito, contempla la posibilidad de que en la provincia burgalesa se alcanzara la escalofriante cifra de 2.500 víctimas.
Luis Castro, miembro de este colectivo y autor de un minucioso estudio sobre la represión en la provincia que publicó en su libro Capital de la Cruzada (Editorial Crítica), señala que en la base de datos del colectivo burgalés figuran casi 1.700 víctimas (con sus nombres y apellidos) asesinadas bien por sacas, paseos, consejos de guerra o inanición en la cárcel, «aunque calculamos que este número no bajó de 2.500». En este sentido, señala que hay muchas lagunas de zonas donde la represión fue mayor, como es el caso de Miranda de Ebro o de Las Merindades.
«Lo incompleto de los datos de que disponemos impide hacer un análisis espacial, aunque resulta obvia la constatación de una violencia represiva relativamente mayor en núcleos con importante implantación sindical o izquierdista (la capital, Miranda de Ebro, Arija, etc.) o en puntos con antecedentes de altercados o enfrentamientos políticos durante la Segunda República (como en algunos pueblos de la Ribera del Duero, Aranda, los Gumieles, La Horra...)», indica Castro.
La base de datos que maneja el historiador y miembro de la coordinadora provincial integra también a aquellas personas que sufrieron cárcel, depuración laboral, castigo económico, etc., «de modo que en total constan nominalmente unas 6.900 personas», señala Castro.
Esa base de datos nominal recoge a personas avecinadas en la provincia de Burgos. Toda esa información ha sido obtenida cruzando datos de fondos documentales existentes en Burgos capital (sobre todo en los archivos municipales, la Audiencia Territorial y la Prisión Central) con testimonios personales recogidos por la coordinadora provincial y con referencias bibliográficas.
«La información, por un lado, da una muestra lo suficientemente amplia como para avalar el cálculo aproximado de víctimas mortales, así como el análisis general de éstas en cuanto a su carácter político o su distribución por sexos y grupos laborales; pero por otra parte, los datos de que disponemos son parciales e incompletos y, al proceder de fuentes tan heterogéneas, no siempre ofrecen el grado de precisión necesario para profundizar en su análisis tanto como sería de desear».

Por partidos judiciales

Sobre las víctimas mortales en la retaguardia rebelde, Castro subraya que hay referencia nominal de unas 1.700 y que, a falta de la actualización de las exhumadas recientemente, se distribuyen según los partidos judiciales de la época de esta manera: Aranda de Duero (413); Belorado (9*); Briviesca (58*); Burgos (290); Castrojeriz (67*); Lerma (145); Miranda de Ebro (93*); Roa (169); Salas de los Infantes (108); Sedano (93*); Villadiego (41*); Villarcayo (140*); Localización dudosa (34). Los partidos señalados con un asterisco hacen referencia a las zonas en las que los datos son más parciales, sin que tampoco en los demás casos se pueda asegurar que sean los definitivos pese a que puedan considerarse aproximados. En este sentido, Casto indica que es en Miranda donde habría que revisar la cifra más al alza. No en vano, algunos autores hablan allí de un millar de víctimas mortales, siendo la referencia mínima de 300.
A pesar de que es «una buena noticia», Castro se muestra prudente y reconoce que la ingente labor de identificación de desaparecidos topa con una importante dispersión, descatalogación y en algunos casos «destrucción deliberada» de muchos fondos importantes para conocer la represión: desde los ministerios de Interior y Justicia hasta los órganos militares, concluye.

 

Sasamón (Burgos).-  A 47.000 euros asciende la inversión de la restauración que se ha iniciado hoy del retablo de la Crucifixión, del siglo XVII, de la parroquia gótica burgalesa de Sasamón, que se encuentra en un avanzado estado de deterioro y requiere de una intervención urgente e integral.

Retablo de El Crucificado, de la iglesia de Santa María La Real, en la localidad burgalesa de Sasamón, que la Fundación del Patrimonio Histórico va ha comenzar a restaurar con una inversión de 47.000 euros.
(EFE)

Retablo de El Crucificado, de la iglesia de Santa María La Real, en la localidad burgalesa de Sasamón, que la Fundación del Patrimonio Histórico va ha comenzar a restaurar con una inversión de 47.000 euros.

La restauración del retablo la financia en un 80 por ciento la Fundación del Patrimonio Histórico Artístico de Castilla y León y el 20 por ciento restante la parroquia, con la ayuda de los feligreses.

El presidente de la Fundación del Patrimonio Histórico, José Ignacio Mijangos, ha destacado la importancia de mantener y conservar el patrimonio de la región y ha destacado la labor que en esta materia realiza la organización que preside.

Ha indicado que la Fundación en la provincia de Burgos financia en la actualidad cuatro obras de restauración y tiene previsto financiar en los próximos meses 10 intervenciones más, entre ellas las de los castillos de Torregalindo, Frías y Castrojeriz y una intervención en la Cartuja de Miraflores.

La restauradora Amaya Arresti ha explicado que el retablo se encuentra en "muy mal estado", debido a que nunca hasta había sido objeto de trabajos de conservación y mantenimiento y ha precisado que su estabilidad está en riesgo debido a que la pieza fundamental, el Cristo, se apoya sobre unas tablas que están partidas.

El retablo tiene también una "repolicromía" que se va a eliminar y además se va a proceder a la eliminación de los xilófagos que atacan la madera.

Según ha añadido, las pinturas se encuentran muy oscurecidas y se espera que tras su limpieza e iluminación mejore de forma sustancial su apariencia.

Por su parte el párroco, Clementino González, ha explicado a Efe que esta pieza requería de una intervención urgente para evitar su pérdida definitiva y ha indicado que "está a punto de caerse, como consecuencia de las humedades, daños estructurales y la acción de los insectos."

Su deterioro se vio agravado en el siglo XIX cuando la iglesia fue saqueada e incendiada después de que sirviera de acuartelamiento a las tropas Napoleónicas que estuvieron en la localidad, en el año 1812.

En su opinión, el retablo de la Crucifixión es de uno de los más importantes de la iglesia, aunque no el más valioso, y ha agregado que el resto, aunque están en mejor estado de conservación, necesitan también de labores de limpieza y mantenimiento.

La iglesia de Santa María la Real de Sasamón, en una de cuyas capillas se ubica el retablo a restaurar, tiene trazas catedralicias y fue templo mayor del Obispado de Sasamón, sede que, tras 70 años de existencia, fue trasladada a Burgos, en el año 1128.

Desde Alfonso VII hasta Felipe V hubo importantes acciones en beneficio de este templo, iniciado en el siglo XII, con obras y ampliaciones hasta el siglo XVIII.

Fuente: www.soitu.es

Enlace: http://www.soitu.es/soitu/2008/09/03/info/1220453753_211862.html

 

La Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León en Burgos, a través de la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural, ha calificado de ‘favorable’ el proyecto de ejecución de la segunda fase de acondicionamiento del Camino de Santiago a su paso por la calle Real de Castrojeriz.

Se trata de pavimentar dos tramos claramente diferenciados del trazado general del Camino de Santiago a su paso por el casco urbano de Castrojeriz. El primero de ellos es la zona de la Plaza Mayor en la que es posible el acceso de vehículos; el segundo, el tramo de la calle Real de Oriente comprendido entre la plaza anterior y la iglesia de San Juan.


La intervención, promovida por el ayuntamiento de Castrojeriz, alcanzará una superficie de 2.849 metros cuadrados y cuenta con un presupuesto de 418.176 euros.


Del total de superficie de la plaza Mayor, sólo se interviene en la parte de la misma que enlaza con las rasantes de la calle Real, conservándose en su estado actual los planos elevados, coincidiendo con los espacios claramente peatonales, bajo los soportales y los espacios ajardinados situados frente a las ruinas de la iglesia de San Esteban.

El tramo de la calle Real a pavimentar se ensancha en una sucesión de pequeños espacios abiertos, en buena parte solares vacíos enlazados entre sí por la estrecha calle Real, ésta con fachadas de edificios de vivienda en sus dos costados.

La pavimentación actual es de aglomerado asfáltico sobre soleras de hormigón anteriores encintado en la mayor parte del recorrido a lo largo de la calle, por escaleras de sillar calizo sentado directamente sobre el terreno.

Las mejoras renovarán en su totalidad los pavimentos de la zona de actuación, con demolición parcial previa de los existentes, nivelación de fondos, definición de ejes y rasantes, tendido de zahorras naturales y compactación de las mismas, formación de soleras y ejecución de pavimentos de mampostería caliza del país entre encintados de losa gruesa del mismo material. Los encuentros y rasantes con la edificación se mantienen de forma sensiblemente semejante a la actual. El trazado general de los nuevos pavimentos mantendrá el diseño del tramo ejecutado por la consejería de Fomento de la Junta de Castilla y León.

Junto a las ruinas de la iglesia de San Esteban, los trabajos se concentran en la ampliación de la zona ajardinada existente, plantación de arbolado y mejora de las condiciones de accesibilidad de la rampa peatonal suavizándose la pendiente de acceso a la plataforma superior.

Los trabajos se complementarán con una mínima dotación de mobiliario urbano, cierre parcial de un solar lindante con la calle, y plantación de rosales, aromáticas y rastreras en las zonas ajardinadas de la plaza.

La motivación del proyecto reside en el estado de conservación del actual pavimento de la calle Real, que no se encuentra a la altura de la calidad urbana del conjunto ni de su significado dentro del trazado francés del Camino de Santiago.

Fuente: radioarlanzon

Enlace: http://www.radioarlanzon.com/modules.php?name=News&file=article&sid=21302

 

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