Generales

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La Mesa de Directores Generales de Turismo aprueba el plan de dinamización defendido por la Junta. Solo falta que sea ratificado en la reunión sectorial de consejeros del día 9

Melgar de Fernamental.
Valdivielso

La comarca de Odra-Pisuerga, al noroeste de la provincia, recibirá una inyección de casi cuatro millones de euros para su dinamización turística e impulso económico. El proyecto Las Cuatro Villas de Amaya, integrado por Melgar de Fernamental, Sasamón, Villadiego y Castrojeriz, incluirá un paquete de medidas entre las que destacan actuaciones puntuales en estas localidades, creación de rutas, mejora de la señalización y puesta en valor del patrimonio.
Las Cuatro Villas de Amaya, como finalmente ha quedado definido, es uno de los 17 planes de competitividad aprobados recientemente por la Mesa de Directores Generales de Turismo, órgano multilateral dependiente de la Conferencia Sectorial que aglutina a los responsables turísticos de cada comunidad autónoma y del Gobierno central. Tras recibir este visto bueno, todo parece indicar que la Mesa Sectorial del ramo, formada por los consejeros de Turismo de los gobiernos autonómicos, ratificará el proyecto, como así suele suceder, en la reunión del próximo 9 de diciembre.
La inversión global para los 17 planes de competividad inicialmente aprobados asciende a 54,4 millones de euros. Cada una de las actuaciones presentadas recibirá un montante diferente dependiendo de las características de los proyectos. Según ha podido saber este periódico de distintas fuentes, el que afecta a la provincia burgalesa está presupuestado en 3,9 millones de euros; la misma cantidad que, por ejemplo, se destinarán a los que se van a ejecutar en las islas Baleares o en Galicia.
Estos programas, también conocidos como de dinamización o excelencia, pretenden ser una herramienta de cofinanciación de las estrategias a desarrollar en cooperación con las distintas administraciones, según se puso de manifiesto tras la reunión de los directores generales el pasado 19 de noviembre. En el caso que nos ocupa, las aportaciones serán a tres bandas entre el Ministerio de Industria, la Junta y la Diputación. De hecho, la institución provincial, promotora del proyecto junto a las cuatro poblaciones, ha reservado una importante partida económica en los presupuestos de 2009, año en que previsiblemente comenzará a ejecutarse el plan para prolongarse hasta el 2012.
Una de las líneas maestras del plan de competitividad burgalés tiene que ver con la ejecución de infraestructuras, todas ellas relacionadas con recursos o elementos identificativos de la comarca. Así, se contempla la creación de un aula de interpretación del río en Melgar de Fernamental; un centro dedicado al cómica en honor al Capitán Trueno en Villadiego, residencia de uno de los dibujantes de este personaje; un parque cultural de referencia celta en Sasamón, dado el origen de esta villa, y un proyecto, aún por concretar, relacionado con el Camino de Santiago en Castrojeriz. El conjunto de intervenciones está orientado a atraer, sobre todo, al turismo familiar.
Las actuaciones puntuales en cada una de las localidades se completarán con las de promoción, difusión, formación de personal especializado y mejora de la señalización. Además, el programa prevé la creación de rutas a pie, en bicicleta o en autobús guiado que abarquen también la zona de la Peña Amaya y otros espacios de la comarca, así como todas las localidades implicadas en el plan.

La primera presentación

El proyecto de las cuatro villas ha sido redactado por el Centro Europeo de Empresas e Innovación de Burgos a partir de la elaboración de un diagnóstico sobre las debilidades y los puntos fuertes de este territorio. Un primer avance del mismo se conoció en febrero de este año, cuando la directora general de Turismo, Rosa Urbón, lo presentó oficialmente en Melgar a los agentes sociales de la zona. Un paso importante ya que su puesta en marcha requiere la implicación de todo el tejido social. «Lo que se busca es el contacto directo con la cultura y el patrimonio. Por eso consideramos que esta zona cumple los requisitos para apostar por ella», dijo responsable regional

 

Las grandes explotaciones desaparecen, pero muchas personas mayores mantienen su cultivo

Joaquín Santiago
Joaquín Santiago.
Valdivielso
I. Elices / Burgos

Vicente Díez: «No se puede cultivar si hay que venderlo al precio del 98»
Es natural de Castrojeriz, pero estuvo 34 años trabajando en Éibar. Cuando se jubiló, va a hacer ahora 12 años, volvió al pueblo y entre otras cosas empezó a cultivar dos huertas. En una de ellas plantó ajos y a hora saca más de 110 ristras de ajos todos los años. La época buena del ajo en la zona, según recuerda, fue hace 30 años, cuando se instauró precisamente la Feria del Ajo de Castrojeriz.
Pero desde hace diez años es cultivo está de capa caída. «Sí, el ajo chino ha podido tener que ver; los agricultores no pueden mantener su negocio si tienen que vender las ristras al mismo precio que hace una década, eso está claro», afirma Vicente. Pero la decadencia de este producto en la comarca de Castrojeriz está también relacionada con la crisis general del medio rural. Y en ella, los cereales últimamente han demostrado ser los más rentables. «Con los nuevos usos como biocombustibles su demanda ha aumentado y con ello su precio, lo que hace que sea un cultivo muy goloso hoy en día», resume.
Vicente no tiene claro el modo de mantener el cultivo, pero afirma que es difícil que desaparezca teniendo en cuenta que hay una feria anual que se encarga de impulsarlo.
Joaquín Santiago: «Los cereales resultan ahora más rentables»
Joaquín lleva más de 20 cultivando ajos en Castrojeriz. Asegura que el número de pequeños productores, como él, no ha descendido. Muchos son jubilados con pequeñas huertas en las que entre otros cultivos plantan ajos. Cada temporada suele sacar en torno a las 80 ó 90 ristras (entre dos kilos y medio y tres) y la mayoría las vende a la gente del pueblo y alrededores. Son las explotaciones a gran escala las que han disminuido en gran medida la producción. En parte debido «a que los cereales últimamente están resultando más rentables». Y la competencia foránea también tiene la culpa.
El ajo chino «es más barato» pero es de mucha peor calidad. Según afirma, en los supermercados o hipermercados «abunda este tipo de ajo», pero los buenos restaurantes de Burgos y la zona «siguen comprando los ajos autóctonos».
En su opinión, la disminución de este cultivo tiene que ver también con el abandono que está sufriendo el medio rural. «Los jóvenes ya no quieren dedicarse de lleno al campo; los que no lo abandonan no quieren este tipo de cultivo que requiere tanto trabajo y es tan poco rentable», afirma. En su opinión, el ajo no desaparecerá, pero su cultivo se circunscribirá a pequeñas explotaciones.

 

El sorteo de la Bonoloto, celebrado en Madrid, ha dejado en Córdoba 109.409,50 euros, gracias a un boleto de segunda categoría (cinco aciertos más el complementario), que se selló en la capital.

Loterías y Apuestas del Estado han informado de que los números agraciados en el sorteo de ayer han sido 16, 17, 20, 27, 32 y 38, el complementario, el 30 y el reintegro, el 1.

El boleto premiado en Córdoba fue sellado en el despacho receptor número 28.165, situado en el número 21 de la avenida Medina Azahara de la capital, si bien se ha registrado otro premio de segunda categoría, que ha sido validado en la localidad burgalesa de Castrojeriz.

 
Luis Castro, historiador y miembro de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Burgos, cree que el número de víctimas mortales de la represión en la provincia durante la Guerra Civil ronda los 2.500
Foto tomada en Villamayor de los Montes durante la exhumación de su fosa común en 2004.
Foto tomada en Villamayor de los Montes durante la exhumación de
su fosa común en 2004.
Frances Torres
R.P.B. / Burgos

La Audiencia Nacional, a instancias del juez Baltasar Garzón, ha iniciado esta semana la mayor investigación judicial sobre los desaparecidos durante la Guerra Civil. El juez reclama información para la elaboración de un censo de fusilados, desaparecidos y enterrados en fosas comunes desde la sublevación militar del 18 de julio 1936. Se trata de una decisión sin precedentes que podría contribuir a completar uno de los principales objetivos de la Ley de la Memoria Histórica: localizar hasta el último resto sepultado para que pueda ser inhumado dignamente.
Quizás porque desde la capital se lideró el movimiento rebelde contra la República, es popular la creencia de que en Burgos apenas hubo represión; que las víctimas se dieron en otras latitudes. Nada más lejos de la realidad. La coordinadora provincial de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), que lleva años trabajando en la exhumación de fosas comunes con notable éxito, contempla la posibilidad de que en la provincia burgalesa se alcanzara la escalofriante cifra de 2.500 víctimas.
Luis Castro, miembro de este colectivo y autor de un minucioso estudio sobre la represión en la provincia que publicó en su libro Capital de la Cruzada (Editorial Crítica), señala que en la base de datos del colectivo burgalés figuran casi 1.700 víctimas (con sus nombres y apellidos) asesinadas bien por sacas, paseos, consejos de guerra o inanición en la cárcel, «aunque calculamos que este número no bajó de 2.500». En este sentido, señala que hay muchas lagunas de zonas donde la represión fue mayor, como es el caso de Miranda de Ebro o de Las Merindades.
«Lo incompleto de los datos de que disponemos impide hacer un análisis espacial, aunque resulta obvia la constatación de una violencia represiva relativamente mayor en núcleos con importante implantación sindical o izquierdista (la capital, Miranda de Ebro, Arija, etc.) o en puntos con antecedentes de altercados o enfrentamientos políticos durante la Segunda República (como en algunos pueblos de la Ribera del Duero, Aranda, los Gumieles, La Horra...)», indica Castro.
La base de datos que maneja el historiador y miembro de la coordinadora provincial integra también a aquellas personas que sufrieron cárcel, depuración laboral, castigo económico, etc., «de modo que en total constan nominalmente unas 6.900 personas», señala Castro.
Esa base de datos nominal recoge a personas avecinadas en la provincia de Burgos. Toda esa información ha sido obtenida cruzando datos de fondos documentales existentes en Burgos capital (sobre todo en los archivos municipales, la Audiencia Territorial y la Prisión Central) con testimonios personales recogidos por la coordinadora provincial y con referencias bibliográficas.
«La información, por un lado, da una muestra lo suficientemente amplia como para avalar el cálculo aproximado de víctimas mortales, así como el análisis general de éstas en cuanto a su carácter político o su distribución por sexos y grupos laborales; pero por otra parte, los datos de que disponemos son parciales e incompletos y, al proceder de fuentes tan heterogéneas, no siempre ofrecen el grado de precisión necesario para profundizar en su análisis tanto como sería de desear».

Por partidos judiciales

Sobre las víctimas mortales en la retaguardia rebelde, Castro subraya que hay referencia nominal de unas 1.700 y que, a falta de la actualización de las exhumadas recientemente, se distribuyen según los partidos judiciales de la época de esta manera: Aranda de Duero (413); Belorado (9*); Briviesca (58*); Burgos (290); Castrojeriz (67*); Lerma (145); Miranda de Ebro (93*); Roa (169); Salas de los Infantes (108); Sedano (93*); Villadiego (41*); Villarcayo (140*); Localización dudosa (34). Los partidos señalados con un asterisco hacen referencia a las zonas en las que los datos son más parciales, sin que tampoco en los demás casos se pueda asegurar que sean los definitivos pese a que puedan considerarse aproximados. En este sentido, Casto indica que es en Miranda donde habría que revisar la cifra más al alza. No en vano, algunos autores hablan allí de un millar de víctimas mortales, siendo la referencia mínima de 300.
A pesar de que es «una buena noticia», Castro se muestra prudente y reconoce que la ingente labor de identificación de desaparecidos topa con una importante dispersión, descatalogación y en algunos casos «destrucción deliberada» de muchos fondos importantes para conocer la represión: desde los ministerios de Interior y Justicia hasta los órganos militares, concluye.

 

Sasamón (Burgos).-  A 47.000 euros asciende la inversión de la restauración que se ha iniciado hoy del retablo de la Crucifixión, del siglo XVII, de la parroquia gótica burgalesa de Sasamón, que se encuentra en un avanzado estado de deterioro y requiere de una intervención urgente e integral.

Retablo de El Crucificado, de la iglesia de Santa María La Real, en la localidad burgalesa de Sasamón, que la Fundación del Patrimonio Histórico va ha comenzar a restaurar con una inversión de 47.000 euros.
(EFE)

Retablo de El Crucificado, de la iglesia de Santa María La Real, en la localidad burgalesa de Sasamón, que la Fundación del Patrimonio Histórico va ha comenzar a restaurar con una inversión de 47.000 euros.

La restauración del retablo la financia en un 80 por ciento la Fundación del Patrimonio Histórico Artístico de Castilla y León y el 20 por ciento restante la parroquia, con la ayuda de los feligreses.

El presidente de la Fundación del Patrimonio Histórico, José Ignacio Mijangos, ha destacado la importancia de mantener y conservar el patrimonio de la región y ha destacado la labor que en esta materia realiza la organización que preside.

Ha indicado que la Fundación en la provincia de Burgos financia en la actualidad cuatro obras de restauración y tiene previsto financiar en los próximos meses 10 intervenciones más, entre ellas las de los castillos de Torregalindo, Frías y Castrojeriz y una intervención en la Cartuja de Miraflores.

La restauradora Amaya Arresti ha explicado que el retablo se encuentra en "muy mal estado", debido a que nunca hasta había sido objeto de trabajos de conservación y mantenimiento y ha precisado que su estabilidad está en riesgo debido a que la pieza fundamental, el Cristo, se apoya sobre unas tablas que están partidas.

El retablo tiene también una "repolicromía" que se va a eliminar y además se va a proceder a la eliminación de los xilófagos que atacan la madera.

Según ha añadido, las pinturas se encuentran muy oscurecidas y se espera que tras su limpieza e iluminación mejore de forma sustancial su apariencia.

Por su parte el párroco, Clementino González, ha explicado a Efe que esta pieza requería de una intervención urgente para evitar su pérdida definitiva y ha indicado que "está a punto de caerse, como consecuencia de las humedades, daños estructurales y la acción de los insectos."

Su deterioro se vio agravado en el siglo XIX cuando la iglesia fue saqueada e incendiada después de que sirviera de acuartelamiento a las tropas Napoleónicas que estuvieron en la localidad, en el año 1812.

En su opinión, el retablo de la Crucifixión es de uno de los más importantes de la iglesia, aunque no el más valioso, y ha agregado que el resto, aunque están en mejor estado de conservación, necesitan también de labores de limpieza y mantenimiento.

La iglesia de Santa María la Real de Sasamón, en una de cuyas capillas se ubica el retablo a restaurar, tiene trazas catedralicias y fue templo mayor del Obispado de Sasamón, sede que, tras 70 años de existencia, fue trasladada a Burgos, en el año 1128.

Desde Alfonso VII hasta Felipe V hubo importantes acciones en beneficio de este templo, iniciado en el siglo XII, con obras y ampliaciones hasta el siglo XVIII.

Fuente: www.soitu.es

Enlace: http://www.soitu.es/soitu/2008/09/03/info/1220453753_211862.html

 

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