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Cuatro finales en alto (Vuelta a Burgos)

La organización ha evitado llegadas al sprint y ha buscado el espectáculo de la montaña y la crono por equipos

Imagen de la victoria de Samuel Sánchez el año pasado en San Juan del Monte.
Imagen de la victoria de Samuel Sánchez el año pasado en San
Juan del Monte.
Jesús Javier Matías
J.C.M. / Burgos

La Vuelta a Burgos tendrá como principal novedad su recorrido. La organización ha apostado por llegadas más atractivas para los aficionados y ha dejado fuera las jornadas para los velocistas. El resultado es que de las cinco etapas, cuatro serán en alto, y otra una crono por equipos, modalidad que ya se disputó en la edición de 2010. Y en esta apuesta el estreno más esperado es la subida a El Castillo, en la que los aficionados podrán ver unos últimos kilómetros realmente espectaculares.
La carrera comenzará el miércoles 3 de agosto con la jornada entre Villarcayo y San Juan del Monte. Serán 168 kilómetros y con un puerto de segunda categoría, el Portillo de Busto, a 48 kilómetros de la meta. La llegada repite en San Juan del Monte, en la que precisamente han ganado en los dos últimos años los principales candidatos a vencer en esta edición. Joaquín Rodríguez lo hizo en 2009 y Samuel Sánchez, en 2010. Los últimos metros son muy explosivos y se ajustan perfectamente a las características de estos dos corredores. Se comienza subiendo suave, a un dos por ciento, para pasar al siete y acabar en el nueve por ciento.

La gran novedad

La decisión que más expectación ha sido el final de la segunda etapa, con inicio y final en Burgos. La subida a El Castillo nunca se había realizado y promete ser un auténtico espectáculo.
La jornada no tendrá dificultades hasta llegar a la capital. Se saldrá desde el Museo de la Evolución Humana y por Arcos de la Llana el pelotón se dirigirá a la zona de Muñó, para llegar a Castrojeriz. De allí irán hacia Melgar de Fernamental, y se dirigirá hacia Burgos.
Por Quintanadueñas el pelotón entrará en la capital, subiendo la cuesta del cementerio, girando hacia la Avenida Cantabria y hacia el hospital. De allí continuarán por la calle San Francisco hasta la subida de San Miguel. Será un giro peligroso, pasando de seis a tres metros de ancho, y subiendo una rampa de 172 metros, con un desnivel que llega al 13 por ciento. Tras pasar por la muralla se asciende al Castillo, para descender hacia el Arco de San Martín y volver a subir de nuevo por el cementerio y repitiendo el ascenso, llegando a la meta.
La tercera jornada será la crono por equipos. Los organizadores han recortado su distancia con respecto a la del año pasado y discurrirá entre Pradoluengo y Belorado, con 11,6 kilómetros.
En la pasada edición el equipo más fuerte fue el Katusha, que este año volverá a partir como favorito, buscando generar ventaja para su líder, Joaquim Rodríguez. Mientras, otras formaciones como el Euskaltel intentarán no ceder demasiado tiempo y que Samuel Sánchez llegue bien colocado a la jornada de Las Lagunas de Neila, donde el año pasado dio una exhibición y se llevó la victoria, con Ezequiel Mosquera en segundo lugar, y Nibali, tercero.
La cuarta etapa también será una novedad. Discurre entre Roa la Ciudad Romana de Clunia. Esta va a ser la segunda vez que la Vuelta Ciclista a Burgos llegue a Clunia. La anterior fue en 2000 y ganó André Tchmil, un corredor de mucha fuerza, sobre todo en finales con una ligera subida y que actualmente es responsable precisamente el equipo Katusha.
El ganador final de aquella Vuelta Ciclista a Burgos fue Leonardo Piepoli.
Pero un año más la carrera se decidirá en Las Lagunas de Neila. La jornada tendrá lugar el domingo 7 de agosto, con una distancia de 155 kilómetros. Será la etapa reina, con cinco puertos puntuables de montaña, y en el último de ellos la meta.
Comenzará en la fábrica Areniscas de los Pinares, en Vilviestre del Pinar. La primera cota estará precisamente en esta localidad, en el kilómetros 97, con el Alto del Collado, de tercera categoría.
A partir de ahí el pelotón llegará a Quintanar y comenzará el ascenso al primer puerto, el Alto del Collado, de segunda. Tras un breve descenso se subirá el Alto Pasil de Rozavientos, se volverá a Quintanar y se repetirá el paso por el Collado, antes de iniciar el ascenso definitivo a Las Lagunas de Neila, donde las durísimas rampas de hasta el 17 por ciento sentenciarán la carrera y decidirán el vencedor de esta trigesimotercera edición de la Vuelta a Burgos.

Fuente: www.diariodeburgos.es