Mi primer trabajo
Eduardo Francés, delegado de una empresa de publicidad. Presidente del grupo de acción local Adeco Camino
B.G.R.
Los primeros contactos con el mundo laboral le llegaron siendo un adolescente, de la mano de un padre jesuita dedicado a atender a personas en riesgo de exclusión. Fue en ese momento cuando supo lo que era el esfuerzo fÃsico y los madrugones, aunque solo se dieran los fines de semana, como peón de albañil en la construcción de casas. Después y a través de un amigo se sacó algún dinero moviendo cajas de congelados para Pescanova, pasando antes por la fábrica de San Miguel.
Pero fue en 1976 cuando Eduardo Francés, hoy presidente de Adeco Camino, encontró un «trabajo serio», es decir bien remunerado, como delegado en Burgos de una agencia de publicidad vasca. Dejó los estudios de Derecho para contratar espacios publicitarios en cartelerÃa de calle, teniendo como principales clientes a cajas de ahorros y empresas de muebles. Kilómetros y kilómetros por la geografÃa local que le permitieron conocer gente variopinta, además de sufrir muchas veces a pie de calle la adversa climatologÃa burgalesa: «Aproveché la ocasión para conocer toda la provincia».
Con la Ley de Carreteras de aquel entonces se redujo considerablemente la cartelerÃa en las vÃas de comunicación por motivos de seguridad. Una circunstancia que unida a ciertos problemas con la empresa le hicieron dejar el trabajo dos años después. Y entonces decidió cumplir con una obligación pendiente, el Servicio Militar.
Durante su etapa como delegado publicitario, Francés se metió en polÃtica y desde Alianza Popular vivió con 24 años las primeras elecciones democráticas. «Nunca antes habÃa tenido relación con este mundo, pero vi en la polÃtica la posibilidad de partipar y opinar», comenta el que fuera primer presidente de Nuevas Generaciones de Burgos.
Una vez cumplidos los deberes militares y sin dejar la polÃtica, que le acompañarÃa con diversos cargos hasta su retirada en 2007, se presentó a la oferta pública de empleo de la región, consiguiendo una plaza en el llamado Consejo General de Castilla y León. No obstante, en 1986 solicitó una excedencia para crear una escuela taller en su Castrojeriz natal de la que se ocupó hasta el año 1992. Un tiempo en el que también desempeñó las labores de alcalde en esta localidad y tomó las riendas de Adeco Camino.
En medio de tanta ocupación se adentró en el mundo del turismo rural primero con un hotel y después con una casa rural. Ha sido diputado, procurador en las Cortes y concejal del Ayuntamiento de Burgos, sin olvidar su paso por la presidencia de Caja de Burgos, una etapa de la que se siente «muy satisfecho» y «agradecido».
Fuente: www.diariodeburgos.es




